Dolor de oídos y presión al volar: por qué ocurre y cómo prevenirlo

¿Alguna vez has sentido un dolor fuerte en los oídos durante un vuelo y, después de aterrizar, notas el oído completamente taponado durante horas? ¿Incluso has experimentado un dolor punzante alrededor de la ceja o del ojo?

Aunque puede resultar muy molesto e incluso alarmante, existe una explicación bastante sencilla: los cambios de presión durante el vuelo pueden afectar al oído medio y a los senos paranasales.

¿Por qué duelen los oídos al volar?

El oído medio contiene aire y está conectado con la parte posterior de la nariz mediante un pequeño conducto llamado trompa de Eustaquio.

Su función es igualar la presión a ambos lados del tímpano.

Cuando un avión asciende o desciende, la presión del aire exterior cambia. El oído necesita compensar ese cambio abriendo la trompa de Eustaquio.

Si la trompa no se abre suficientemente rápido, aparece una diferencia de presión entre el oído medio y el exterior. Esto puede provocar:

  • Dolor de oído.
  • Sensación de presión.
  • Oído taponado.
  • Audición amortiguada o sensación de «tener agua dentro».
  • En casos más intensos, mareo o incluso lesión del tímpano.

A este problema se le conoce como barotrauma del oído.

¿Por qué suele ser peor durante el aterrizaje?

El descenso es especialmente importante porque la presión exterior aumenta progresivamente.

El oído tiene que introducir aire en el oído medio para compensar ese aumento de presión. Si la trompa de Eustaquio está inflamada o no funciona correctamente, puede no conseguirlo.

Por eso muchas personas notan que el problema comienza aproximadamente durante los últimos 30-45 minutos del vuelo.

¿Y el dolor en la ceja o alrededor del ojo?

No siempre todo el dolor que aparece durante un vuelo procede del oído.

Los senos paranasales también contienen aire. Si existe inflamación o congestión y el aire no puede circular correctamente, los cambios de presión pueden producir un dolor muy intenso en la frente, la ceja o alrededor del ojo.

Este fenómeno se conoce como barosinusitis.

El dolor puede ser sorprendentemente fuerte y aparecer como una presión profunda o una punzada localizada alrededor de la ceja o del ojo.

¿Por qué algunas personas tienen más problemas?

El riesgo aumenta cuando existe inflamación o congestión de las vías respiratorias, por ejemplo debido a:

  • Resfriado.
  • Alergias.
  • Rinitis.
  • Congestión nasal.
  • Sinusitis.
  • Problemas de la trompa de Eustaquio.
  • Determinadas alteraciones anatómicas de la nariz.

Incluso una congestión relativamente leve puede dificultar la compensación de presión.

¿Cómo prevenir el dolor de oídos al volar?

Hay varias medidas que pueden ayudar.

1. No te duermas durante el descenso

Puede parecer un detalle sin importancia, pero durante el descenso conviene estar despierto.

Al estar despierto puedes:

  • Tragar saliva.
  • Bostezar.
  • Beber agua.
  • Masticar chicle.
  • Realizar maniobras suaves para compensar la presión.

2. Mastica chicle o utiliza caramelos

Masticar y tragar con frecuencia activa los músculos que ayudan a abrir la trompa de Eustaquio.

Empieza especialmente durante el descenso, antes de que aparezca el dolor.

3. Bebe agua

Tomar pequeños sorbos de agua durante el descenso obliga a tragar repetidamente y puede facilitar la compensación.

4. Prueba la maniobra de Valsalva

Si notas que el oído comienza a taponarse:

  1. Cierra la boca.
  2. Tápate la nariz.
  3. Intenta expulsar aire suavemente sin dejarlo salir por la nariz.

La clave es hacerlo suavemente. No hay que soplar con mucha fuerza.

También puedes probar simplemente a tragar mientras tienes la nariz tapada.

5. Tapones específicos para viajar

Existen tapones diseñados específicamente para los vuelos, como los Alpine FlyFit.

No funcionan como unos tapones normales para el ruido. Incorporan un filtro que está diseñado para ayudar a regular de forma gradual los cambios de presión.

Son especialmente interesantes para personas que sufren repetidamente dolor o sensación de presión durante los vuelos.

Conviene utilizarlos siguiendo las instrucciones del fabricante y combinarlos con las maniobras de compensación: los tapones no sustituyen a la trompa de Eustaquio.

6. Descongestionantes nasales

En algunas personas puede ser útil un spray nasal descongestionante, especialmente si existe congestión nasal.

Medicamentos como la xilometazolina u oximetazolina reducen temporalmente la inflamación de la mucosa nasal mediante vasoconstricción. Esto puede facilitar el funcionamiento de la trompa de Eustaquio.

No deben utilizarse indiscriminadamente ni durante muchos días seguidos, porque pueden producir congestión de rebote.

Si estás pensando en utilizarlos para un vuelo, pregunta al farmacéutico si son adecuados para ti y sigue exactamente las instrucciones del producto.

Las personas con determinadas enfermedades, como hipertensión, problemas cardíacos, glaucoma o ciertas alteraciones tiroideas, pueden necesitar precauciones especiales.

Un plan sencillo para el día del vuelo

Si sueles sufrir este problema, puedes organizarte así:

Antes del vuelo

  • Lleva agua y chicle o caramelos.
  • Lleva tapones específicos para avión.
  • Si tienes congestión y puedes utilizar un descongestionante nasal, consulta con el farmacéutico cuándo y cómo utilizarlo.

Durante el despegue

  • Mastica chicle.
  • Bebe pequeños sorbos.
  • Traga frecuentemente.
  • Bosteza.
  • Si notas presión, intenta compensarla suavemente.

Durante el descenso

Este es el momento más importante:

  • No te duermas.
  • Ponte los tapones específicos para avión siguiendo sus instrucciones.
  • Empieza a masticar y tragar antes de notar dolor.
  • Bebe agua regularmente.
  • Utiliza una maniobra de compensación suave si empieza la presión.
  • Si normalmente levantarte y caminar te ayuda, puedes hacerlo cuando sea seguro hacerlo.

¿Es normal que el oído permanezca taponado después del vuelo?

Puede ocurrir.

Después de un episodio de barotrauma, la presión del oído medio puede tardar un tiempo en normalizarse. Algunas personas permanecen con sensación de oído taponado o audición amortiguada durante varias horas.

Sin embargo, si ocurre frecuentemente, si la pérdida de audición es importante o si el problema dura mucho tiempo después del vuelo, conviene consultar con un médico, preferiblemente un otorrinolaringólogo.

¿Cuándo hay que consultar?

No deberías asumir que cualquier dolor intenso después de volar es normal.

Busca valoración médica si aparece:

  • Dolor muy intenso o que no mejora.
  • Pérdida importante de audición.
  • Vértigo o mareos intensos.
  • Zumbido intenso y persistente.
  • Líquido o sangre procedente del oído.
  • Dolor intenso alrededor del ojo acompañado de alteraciones visuales.
  • Episodios repetidos que interfieren con los viajes.

Un otorrino puede comprobar el estado del tímpano, la función de la trompa de Eustaquio y, si es necesario, los senos paranasales.

En resumen

El dolor de oídos al volar suele estar relacionado con la dificultad para igualar la presión del oído medio durante los cambios de altitud. Cuando además aparece un dolor punzante en la frente, ceja o alrededor del ojo, los senos paranasales también pueden estar implicados.

Para prevenirlo, las medidas más útiles son:

tragar frecuentemente + masticar chicle + beber agua + compensar la presión suavemente + utilizar tapones específicos para vuelos + tratar la congestión nasal cuando sea apropiado.

Y si el problema es recurrente o especialmente doloroso, merece la pena consultar con un otorrinolaringólogo para averiguar por qué tu oído o tus senos paranasales tienen tanta dificultad para compensar la presión.

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